Esta es la historia de José Manuel, un riojano que reside en Tudela (Navarra), al que el párroco de su localidad no le dejó bautizar a sus sobrinos en ella ya que él se trataría del padrino de ellos y es homosexual.
Las palabras literales del párroco a la madre de él fueron “no voy a bautizar a tus nietos porque tu hijo es maricón”.
El nuevo párroco se sigue negando a bautizarlos, con uno de un año y otro de cinco años de edad. José Manuel explicó que el párroco justifica su postura porque así lo señala el Derecho Canónico. “El Derecho Canónico exige el bautismo, la confirmación y la comunión, pero no que esté casado por la Iglesia” Pero él sabe que se lo niegan por su condición de homosexual.
Es triste tener que bautizar a unos niños en otra parroquia que no es la suya por las ideas retrógradas de los párrocos, si es que en la otra parroquia no tienen las mismas, pero a día de hoy aún sigue el ambiente de homofobia en muchas personas, sobre todo cuando se trata de la iglesia.
