Antonio ha estado más de 30 años luchando y por fin lo ha conseguido. En los años 70, la dictadura franquista lo encarceló por ser homosexual. Le denunció una vecina. Treinta años después es el primer homosexual indemnizado por aquella injusticia que otros muchos padecieron. con la ley de maleantes y vagos.
Gracias a la Ley de Memoria histórica el Gobierno le va a indemnizar con 4.000 euros.
Por fin se le ha pagado las penas que le dio la dictadura, la alegría llega porque le recompensan con ello pero las secuelas deben quedar más allá de esa indemnización. Pero algo es algo.
